Resulta que el señor de los ocho oros,además de las horas que se pasa en la piscina,toma diariamente una dieta de 12000 calorías.Algo sólo a la altura del gran Raúl Vázquez y poco más.Unos señores decidieron emular a su ídolo en cuanto a calorías y comprobar el resultado en la piscina.No se si será por la comida(ligera variación respecto al deportista),pero tienen unos resultados dispares.Aunque está en inglés,la idea se coge fácil.
En la vida hay dos cosas que odia el inspector Alfredo Puñales: que se estropee la máquina de café y escuchar a los informadores policiales. La primera es esencial: ¿Qué es un funcionario sin una buena taza de café?. Y la segunda porque simplemente le repatean. Veamos, unos personajes sin oficio ni beneficio, la mayoría pura calaña que aún traiciona al resto de la calaña y todo esto adornado con unos aires de superioridad porque se creen vitales en las investigaciones que puedan llevar, y eso que la mayor parte de las veces no dicen más que tonterías. De ser por él los recibiría con su i pod escuchando a Santana, pero no sería muy ético. Leer el resto de esta entrada »
Una vez fuera de la discoteca, Fernando no podía contener la risa y lejos del alcance de Justin,enseguida les preguntó cómo había ido su noche de amor; si habían dejado alto el pabellón español o se habían achicado.
-Pues hice lo más razonable en esa situación.- Antón todavía estaba acongojado por el mal rato pasado-. La soborné para que dijera que había pasado la mejor noche de su vida.
-¿Y tú, Fermín?
Tras un momento de duda en el que Fermín parecía decirse a sí mismo lo tonto que era por no habérsele ocurrido la solución de Antón, dijo:
Me alegra ver llegar este momento en que los periódicos del país ponen en letras grandes, ETOO SE QUEDA, y es que parece mentira que EL MEJOR DELANTERO DEL MUNDO estuviese cuestionado por tanta gente. No estoy alegre sólo por la cena que palma Kris, que ya es la tercera si la noticia es es correcta, sino por que este vuelve a ser el año de SAMUEL.
Después de dos años que no le acompañaron las lesiones, veo al chaval más motivado que nunca y realmente, y es que todos los jugadores del barca saben que la temporada depende en gran parte de ETOO, y me alegra que todos los jugadores saliesen en su defensa (los capitanes Puyol, Iniesta, Xavi y los jugadores Toure, Henry,…) y porque todos esos jugadores salieron a decir que querían que se quedara Etoo? y no como hicieron con otros jugadores Deco y Ronie, que no se dijo ni mu. Pues porque el vestuario sabe que tienen en él un líder, un tío que se mata por todos los balones tanto en ataque como en defensa, un tío que este año va a promediar 1 gol por partido,….., si que habla de vez en cuando y las monta, pues si, porque el chaval se encerilla y sólo dice verdades, y esas verdades duelen y joden,…,
Yo soy Guardiola, y este año le doy el brazalete de Capitán. Que grande eres Etoo.
Contaré los hechos desde mi punto de vista. Podrían pareceros sobrenaturales, o cuando menos extraños, pero todo tiene un sentido, ya veréis como sí.
Me llamo Tito y estoy sentado en el asiento de atrás de un Ford Focus que conduce David, de copiloto va Camish, a mi derecha está Karakas y a mi izquierda Santi. Los cinco vamos a una churrascada en la casa que tiene Chenel(los padres) en Rianxo. Allí, además del anfitrión nos esperan “el francés” y sus colegas de tertulia Luis y Alberto.
No me preguntéis porqué, quizás cosas del destino, pero entre mis manos sostengo una botella de ron añejo Negrita cosecha del 2008. Pensamos que sería una buena forma de amenizar la velada. Leer el resto de esta entrada »
Fernando se empezaba a dar cuenta de que iban por el buen camino cuando, delante del Mega Park, le empezaron a venir imágenes a la cabeza: el hombre de la sotana, juraría que iba con él, y le parecía que iban cantando algo. La música comenzaba a fluir por su cabeza y era la única canción que se sabía en inglés: Fernando Torres, Liverpool´s number 9. Su tocayo era su ídolo futbolístico y el detalle que había tenido con él The Kop le había llegado al corazón.
En el momento en el que iban a franquear la entrada, todas las dudas sobre si estuvieran allí quedaron resueltas. Los porteros se hicieron a un lado y con una sonrisa de oreja a oreja exclamaron:
Leningrado, 21 de octubre de 1942. Yuri Anatoliévich, teniente del Ejército Rojo y valeroso defensor de la patria soviética descansa solitario en su casa de la Nevsky Prospect, la mayor y más monumental avenida de la antigua y otrora gloriosa capital de los zares. De repente, una estruendosa explosión ensordece la ciudad; Yuri salta de su cama sin alterarse demasiado y corre hacia la ventana, al tiempo que las sirenas de alarma y las campanas de las iglesias comienzan a sonar, recordatorio inequívoco de que la ciudad sigue sitiada y la artillería germana emprende otra jornada de hostigamiento implacable. Por los resquebrajados cristales a punto de romperse, el teniente distingue una viva llamarada entre las luces de la mañana; sabe que el proyectil ha caído muy cerca, pero no le da mayor importancia, pues la costumbre ha hecho de las explosiones algo tan cotidiano como la nieve del invierno báltico.