El blog de los cancheritos

Como me venía internet

En la Ascensión

Publicado por camish en Mayo 2, 2008

Si esto fuese Hollywood, al despertarme y ver en el móvil un número de teléfono desconocido y un nombre: Tamara, empezaría una investigación para ver quien es la afortunada(o sufrida chica). Aquí tendríamos el guión para una comedia romántica protagonizada por Lindsay Lohan (la pobre) o Megan Fox (preferiblemente). Pero esto es España, aquí se duerme la siesta (era necesario) y no miré el móvil hasta bastante tarde.

Si esta crónica la hubiese escrito ayer, en caliente, seguramente me hubiese parecido mas bien al genial Arturo Pérez-Reverte, escribiendo con mala leche e intentando emular (con nulo éxito) al estrado semanal que tiene en el Semanal XL. Pero no quiero adelantar acontecimientos.

Y es que tengo por una vez que hablar de mi mismo en estos lares y además en categoría de protagonista (co-protagonista) porque por mucho que haga Ace está siempre un punto por encima de todos, como los grandes jugadores.

Para los que no estuvieron allí, tengo que decir que se vió al Camisa más grande de los últimos tiempos, muy próximo al que le cantaba al oído la canción de Eric Clapton Leyla a una chica llamada Leila, después de un botellón. O como aquel otro que hacía el baile de Michael Jackson en el Meia, ese al que le exigía la vuelta a los ruedos el gran David y que llevaba mucho tiempo a la sombra de las cervezas. Pero es que se tienen que dar ciertas condiciones: brebaje, chicas(importante) y creer que se puede.

Esperando a Calvelo

Aunque es un detalle sin importancia, Calvelo llegó un poco más tarde que nosotros, lo que hacía que faltara material y por un rato nos pusimos en torno a la mesa sin probar gota echando miraditas furtivas a las botellas. De entrada estaban Bea (la anfitriona) y Alba que tenía un precedente con Ace, un día tras haberle medio entrado, ella se iba a ir al Capitol y le daba a entender que quería que él la acompañase. Aquí en un alarde de generosidad Ace se encargó de las entradas, una vez dentro, pidieron las copas, se fueron a la pista y la chica no sólo le tiró la copa al Ace, sino que inmediatamente se fue a buscar a un chico por todo el Capitol, dejando a Ace descompuesto y sin copa.

Una vez que llega Calvelo, la cosa discurre por los derroteros habituales. Alberto se pone a dialogar con Alba y enseguida Alfonso le pasa una de las chapas de sus cervezas a la vez que le dice “Insert coin”.

Al rato (es un decir, con 5 horas de botellón uno no sabría decir..) vino una de las compañeras de Bea pero lo mío con los nombres ya se sabe, Susana?? El caso es que ahora Tito tenía conversación a diestra y siniestra. Y a ello fue.

Risas, cachondeo, fotos, cubatas para arriba y para abajo. Intercambio de anécdotas alcohólicas entre Jose, Sergio, Calvelo y yo. Reggaeton y más Reggaeton. Pero a eso de la mitad del botellón cambiaría la dinámica de la noche.

Una sorpresa inesperada

En otra mis visitas al baño, vuelvo aliviado, y me encuentro con dos nuevos fichajes, uno especialmente bueno. Aquí me entró una duda existencial ¿fue este un caso de generación espontánea? No podía con la inquietud y le conté mis dudas a Bea:

-Es cosa mía o estas chicas no estaban aquí antes.

A Bea le dio la risa y dijo con su característico acento:

-A ver que les presento.

Eso, eso, que ya estás tardando. Mentiría si dijera que me acuerdo del nombre de la otra chica, juraría que empezaba por S, vamos a poner Sandra?? Y eso que es importante en la historia…pero a mi me entra por un oído y me sale por el otro. Al rato tampoco me acordaba del nombre de Tamara, de hecho se lo pregunté a Jose. Se sentaron, de eso me acuerdo bien, en las sillas más próximas a la tele, cerca de la pared. Confieso que se me iban los ojos (normal, con razón) y en una de estas pasé al lado de ellas, fijándome en una cartulina azul pegada en la pared que estaba escrita, por decir algo, fonéticamente. Yo me hice el que no entendía, que algunas cosas no, es cierto y les pregunté:

-Alguien me puede traducir esto?

Esto abrió la caja de Pandora, como un resorte, las dos se levantaron de las sillas y empezaron a traducir para mí. Yo, para que vieran que aprendía la lección, iba repitiendo lo que ellas me decían, hasta llegar, y cito textualmente a la “palabra” Jmm, traducida por un Jum prolongando la m e inclinando la cabeza hacia delante. Vamos una mezcla entre saludo Japonés y un saludo patrio. Mi ejecución pareció agradar a las mozas y creo que ahí me gané su simpatía.

Esto no creo que venga en ningún manual de seducción pero se reían a matarse y como dicen en una conocida serie española ”al amor por el humor”, yo ví (o me pareció ver) una grieta y siguiendo las doctrinas acevedianas me tiré por ella sin miramientos. Una vez acabada la explicación hice otra pregunta que se sale del guion.

-Tenéis por ahí un rotulador?

Ya sé que suena raro, así en frío, pero yo tenía mis motivos que aclaraba.

-Es para marcar las frases que son de Bea, cuando le hace gracia alguna frase en gallego, ella suela apuntarla. Yo esto ya lo sabía pero evidentemente no se lo dije a Tamara & co. Lo que siguió fue básicamente un marcaje al hombre (mujer). Pero gracias al rotulador se instaló en la gente una locura por escribir paridas en unos folios que trajeron (ahora sabéis a quien se lo podéis agradecer).

Una vez que la gente estaba de pie la cosa se despelotó un poco. Videos, más fotos, el mítico juego de pasar por debajo de la cuerda…

Llamada de Araque. Me dice algo del retablo, yo en lo que menos pensaba era en el Retablo, en tal caso lo que diga la morena. Le paso a explicar que estaba en la cocina viendo como una de las inquilinas cogía algo de la nevera. Si,si. Nos vemos. Diálogo de besugos. Cuelgo.

El director de márketing

Luego tiré del arma secreta que tenía guardada: unas tarjetas de la empresa de Calvelo movical.net de la que soy director de marketing en mis ratos libres. Empezé a explicar a las chicas todos los beneficios que tiene liberar tu móvil con movical y las posibilidades de coger una tarjeta de simyo o similares. La cosa fue un éxito, puesto que de unas 12 tarjetas que debía tener volví a casa con tres. Espero mis honorarios con impaciencia.

En el guayaba

Al final parece que a eso de las 05.20 nos movimos, nueva plusmarca. Nos metemos en dicho pub latino y en esos momentos es donde se hace grande Mr. Ace. No fue un minuto cero, pero no tardó mucho. Mientras yo estaba a lo mío (o en plena desaparición de Tamara) cuando miro para él, ya estaba zamarreando. Es lo que tiene. Yo mientras bailando, agarrando y viceversa.

Tengo que decir que una buena defensa es lo más importante del equipo, y aquí nuestra defensa italiana, o sea Jose y Sergio estuvieron perfectos tapando los huecos, sobre todo Jose que estiró los brazos y dijo “aquí no pasan” cuando se formó una pelea al lado nuestra, especialmente de Ace y este ni levantó la cabeza. Gracias chicos.

Pero su alegría (y la mía) no duraría mucho de repente todas menos Bea dicen que se iban, miro a Ace con cara de póker y este interroga a Bea

-Van al piso a llevar a Susana? Y vuelven.

Pero tardaron en volver, tanto que Alfonso, Sergio y Jose decidieron marcharse. Ace y yo también salimos y yo sugerí que podíamos pasar por delante del piso y si no las veíamos nos íbamos. Pero en cuanto salimos vimos llegar a las dos y volvimos para dentro. Grave error. Dos individuos, los típicos macarras, se pusieron a hablarles (como si tuvieran derecho) y no nos hicieron prácticamente más caso. Ace le volvió a entrar a la suya y esta pasó de el, lo que desató su ira que se guardaría para el discurso. Miro para el reloj y veo 07:00

-Ace, nos fuimos. Despedida un tanto fría.

Por primera vez no fui un mero espectador en su discurso sino que participe activamente en su rajada de turno a macarras y alternativos. Dos hombres cabreados.

Al día siguiente un abatido ace me comunicaba:

-Ayer la cagué bien…joder, cuando salimos del piso tenía medio polvo hecho. La chica que vino primero se veía que tenía ganas y le estuve dando la brasa…pero si yo con la otra ni hablé con ella…y después en el guayaba, estaba hablando con ella, me vino la otra, se puso a bailar, me puso los morros…y eso es mucho para mí. Y al final para nada. Y yo le dije:

-Es tu naturaleza

P.D.

Por cierto si alguno de los que estuvo en el piso tiene algún vídeo o foto le ruego se ponga en contacto conmigo que quiero tener recuerdo de esta noche por evidentes motivos. Sé que hubo mucho trajín de móviles.

4 comentarios a “En la Ascensión”

  1. sejrazo Dice:

    Jajaja!!! Gran crónica. Sólo un fallo, a mis ojos. A pesar de que apreceis mis dotes como líbero cerrando la defensa, en el épico catenaccio de Guayaba yo no estaba. Fue José, cual Gentile de la vida, quien resguardo a nuestros particulares Zoff y Zenga (Caamaño y Ace), el solito.

    Yo, como buen líbero, ya había notado de que iba el percal algún tiempo antes, quiero decir, que nuestras contrincantes gustaban del estilo Maturana (tocar y tocar, sobar y sobar la(s) pelota(s) sin crear verdadero peligro ante el arco XD), así que preferí saltarme una hora de calvario en Guayaba (no me acaba de chistar eso de estar rodeado de pollas mulatas durante mucho tiempo…¬¬), y me dediqué a tomarme unos cuantos LKs en A Cova da Vella (bien acompañado, huelga decirlo).

    Por lo demás, impresionante crónica.

  2. icscipio Dice:

    Grandísimo como siempre! Y eso que te perdiste nuestro retorno a casa! XD

  3. David Dice:

    Mi enhorabuena Caamaño una vez mas por una cronica genial. Aunque no estuve presente, me hago una idea de lo que fue la noche. Ademas estoy contento de saber que el Caamaño salvaje que conoci en el Meia sigue vivo. Solo espero que a partir de ahora haga acto de presencia mas a menudo.

  4. Camish Dice:

    David,tu llévame a pisos con cachondas por medio y yo ya me haré cargo…pero lo de volver a los ruedos es sacrificado.

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